Cuando falla el abracadabra

Sí, en este menester siempre hay que ser un experto. Por más cuidado que se tenga o dinero que se invierta, las imperfecciones recuerdan que escapistas y magos no gozan de poderes sobrenaturales.

El legendario Houdini estuvo a punto de morir en un barril de cerveza, al pensar que el escape sería similar a cualquier otro hecho en agua. A mitad del acto, su ayudante, Franz Kukol, rompió el contenedor para rescatar al húngaro.

El mismo Copperfield fue incapaz de burlar los errores: en 2008, el ilusionista se disponía a atravesar un ventilador industrial para luego desaparecer ante la mirada del público. El acto se cayó, pues uno de los asistentes acercó demasiado el brazo a una de las aspas, sufrió múltiples fracturas y el escenario se manchó de sangre.

Ednovi, el ilusionista mexicano, ha sufrido fracturas, quemaduras, esguinces; cicatrices que no tienen nada de ilusorio.

Comentarios

  1. Excelentes aportes de los compañeros, sobre todo si es por la carita de ratón (Brenda), la verdad muy interesante, pónganles 10. =3

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